Si estás pensando en aprovechar la jubilación para cambiar la bañera por un plato de ducha, suele ser una muy buena mejora, especialmente si buscas comodidad y seguridad.
Entre las principales ventajas están:
- Mayor seguridad: un plato con mampara de ducha reduce el riesgo de caídas al evitar tener que levantar la pierna para entrar en la bañera. Consejo extra añadir barras de sujeción.
- Mejor accesibilidad y funcionalidad diaria: facilita el uso si en el futuro tienes movilidad reducida o utilizas ayudas para caminar.
- Más comodidad: las duchas suelen ser más rápidas y fáciles de usar.
- Ahorro de agua: una ducha corta normalmente consume menos agua que llenar una bañera.
- Revalorización de la vivienda: es una reforma muy demandada y puede hacer el baño más atractivo.
Además, en muchos lugares de España existen ayudas o subvenciones para obras de mejora de la accesibilidad en viviendas, especialmente para personas mayores o jubiladas.
Estas ayudas dependen de la comunidad autónoma de Madrid , por lo que conviene consultar las convocatorias vigentes.

Realmente la obra de bañera por plato de ducha es especialmente económica y muy necesaria para el día a día de personas mayores de 67 años.